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Es interesante la estrecha relación que existe entre el liderazgo y la marca personal.
Cuando he facilitado talleres de empleabilidad, suelo mencionar a la marca personal como una potente herramienta que te abre muchas posibilidades. Podés ignorarla, podés restarle importancia, podés hasta mofarte del término, pero nada de eso la elimina.
¿Por qué no sacarle provecho, entonces, en favor nuestro?
Esa misma línea de acción podemos implementarla si ya somos profesionales con un trabajo, autónomos, emprendedores, si trabajamos por cuenta propia… Cualquiera puede aprovechar el conocimiento y las herramientas que se derivan del proceso de creación y gestión de su marca.
¿Y el liderazgo dónde queda?
¡Pues desde el inicio del artículo lo estoy mencionando!
Cada vez que te decidís a dar un paso al frente, a pensar en una nueva estrategia, a diseñar un producto o servicio o, tan solo, a conocerte y ser vos mismo, estás liderando tu vida.
Por esa razón es que suelo decir que marca personal y liderazgo están ligados de forma muy estrecha.
En días pasados se realizó en la Ciudad de México el onceavo congreso del Personal Branding Lab Day, el evento más relevante en el tema de Marca Personal y Branding que se realiza en Hispanoamérica. Por segundo año consecutivo pude participar en él de forma remota como expositor, oportunidad que agradezco muchísimo. Y justamente este año mi ponencia giró alrededor de la autenticidad y cómo ella te reporta muchos beneficios.
Hoy día, la sociedad en su afán de diferenciarnos, termina etiquetándonos y agrupándonos en clanes. Y nosotros, pensando que con ello estamos siendo genuinos y diferentes, terminamos dentro de un rebaño donde todos somos iguales. Tal vez nos mantiene allí el hecho de que creemos ser diferentes o tal vez la necesidad de validación externa, que vino a potenciarse por el auge de las redes sociales.
Estamos olvidando aquello de que, cuando todos piensan igual, hay alguien que no está pensando.
Ser diferente no es el problema, más bien es el punto al que debemos llegar.
En cualquier proceso de desarrollo personal o profesional, como puede ser gestionar tu Marca o aumentar tus habilidades de liderazgo, la tentación de intentar encajar puede parecer un espacio seguro o una apuesta a ganar.
El asunto es que eso te roba todo tu potencial.
Ser diferente no es el problema, más bien es el punto al que debemos llegar.
Tu singularidad es tu ventaja, ya sea en cómo pensás, cómo escribís o cómo vivís. Debemos superar el miedo de hacer las cosas de forma diferente, de hablar con valentía o de perseguir una meta que nadie más entienda.

El mundo siempre intentará darte un mapa: seguí esta tendencia, copiá ese éxito, hacé lo que sea seguro, justamente como lo puedo estar haciendo yo en este momento con esta reflexión. Como lo trato de también de ilustrar con la imagen de este post, donde estoy al frente del Teatro Nacional de San José, Costa Rica con el libro “Si no aportas no importas”, -que mi estimado Guillem Recolons, su autor, me obsequió unos meses atrás-, porque siempre es bueno rodearse de los mejores, escucharles y leerles, eso te da ideas y una guía, te permite crecer y aprender, salir de tu burbuja, de tu clan. Esa mentalidad de aprendiz puede llevarte muy lejos. Pero, no puedo dejar de recalcar que tu mayor poder no está en seguir siempre el camino de otro. Está en crear una visión y confiar en tu propia brújula, poniendo en práctica todo aquello que aprendés y ves en los mejores.
Alguna vez, en alguna andanza profesional, se me hizo una invitación de este tipo: “los de administración somos diferentes”. A la larga resultó que era una invitación a ser aburrido, a negar lo genuino y auténtico de mi personalidad –aún con mis miles defectos– y, básicamente, desnudaba un problema cultural del lugar. Pero ese es tema para otro día.
Hay que ser valiente, atípico, disruptivo, liderar nuestra vida, elegir nuestro propio juego, elegir cómo llevar la puntuación y luego pagar el precio para jugarlo, sin ocuparse de críticas u opiniones ajenas. Eso es liderazgo y Marca Personal.
Dejá de solamente buscar huellas. Empezá a escuchar también la idea de tu corazón, aquella que no te suelta y con la que soñás. Y luego da un paso, aunque nadie haya recorrido antes ese sitio. Así empiezan todos los senderos. Empezá a ser diferente, ese es el punto.
Y, faltaba más, no dejés de darte la vuelta por el canal de Youtube, el Instagram y el LinkedIn del Personal Branding Lab Day. Están llenos de contenidos valiosos en cuanto a Marca Personal, Branding y muchos temas relacionados. Y gracias nuevamente a todos los que año con año hacen posible este evento. ¡A por muchos más!
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