Estuve pensando en la muerte

Resulta que en un mismo día encontré un par de pensamientos relacionadas con el tema de la muerte. Se han sumado a un par de reflexiones hechas en los últimos meses sobre ese asunto.

No es que personalmente le tenga pavor a la muerte. Ya la he visto llegar a mi familia y listo, sé que es parte de la vida. Me da un dolor en el corazón al pensarla ya que si me sorprendiera pronto, no tendría la oportunidad de ver a mis hijos crecer (si, con todo y adolescencia). Pero, por mi fe espiritual y religiosa, no es un tema que me provoque miedo o incertidumbre. Digamos que ese paso al ‘potrero de a la par’ ya está resuelto y por eso no me preocupo.

Es, sencillamente, que el tema tiene sus componentes que deberían invitarnos a la reflexión.

Todo empezó hace poco más de un año. El día antes de mi cumpleaños, fallece Carman Licciardello uno de mis cantantes favoritos. Reconozco que me golpeó duro la noticia. Como que caí en cuenta que se me empezaron a morir mis referentes musicales. Luego viene mi cumpleaños, el #45. O sea, me estoy acercando a la mitad de lo que espero vivir.  Las preguntas en el momento fueron del tipo: ¿qué has logrado? ¿Qué te falta aún? Lo normal en la crisis de los 45’s, digo yo.

Pero hoy fue interesante. Fueron un par de reflexiones que invitaban a la acción, a no dejarse dominar por el miedo a la muerte –que puede llegar mañana o en treinta años, sino más bien a ser intencional en seguir construyendo o empezar a construir nuestra vida.

Una de ellas, de Steve Jobs, le citaba de esta forma: “recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de zafarse de la trampa que supone pensar que tenemos algo que perder. Ya estamos completamente desnudos”.

La otra de ellas, de Austin Kleon, reza que “leer acerca de personas que ahora están muertas y que hicieron algo con sus vidas me da ganas de ponerme en marcha y hacer algo con la mía. Pensar en la muerte cada mañana me da ganas de vivir.”

Salí a correr con esto en la mente. Y me preguntaba, ¿cómo sería la forma en se me recordaría si fallecía en ese momento?  Quizá aquel señor diría que fui un chavalo amable porque no me atravesé en el momento en que iba a fotografiar su carro, hace unos minutos. O quizá aquella otra pareja diría que fue amable porque interrumpí mi entrenamiento para ayudarles a empujar su carro, también minutos atrás.

Porque, al final de cuentas, se trata de qué estamos dejando a los que vienen atrás. Un legado, ser de inspiración, que se nos recuerde por un hecho memorable, ¡algo! Sentir que no pasamos por la vida tan solo sobreviviendo, como si hubiéramos sido un accidente, sino que fuimos útiles y le  cumplimos a Dios y a la vida la razón de ponernos acá.

... se trata de qué estamos dejando a los que vienen atrás.

¿Con qué estás comprometido a largo plazo?

¿Qué estás construyendo actualmente?

¿Qué lecciones te ha dado la vida hasta hoy y cuáles has capitalizado? 

En general, le tememos a la vejez y a la muerte. Inevitables ambas. Hay quien nunca menciona o piensa en el tema, hay quienes, por el contrario, se les pasa la mano hablando enfermizamente de ello, hay quien dice que tiene la fórmula secreta para evitarlas –aunque la tal fórmula secreta no haya logrado evitarle las canas o que se le vaya cayendo el cabello-, alguien me decía una vez que no quería llegar a cierta edad porque él veía a los ancianos ya casi acabados, mientras que yo veía a Betty Lindberg batir el récord mundial de 5 kms ruta en la categoría de más de 95 años, casualmente hoy también.

Todos tenemos una forma diferente de verlo y de lidiar con ese tema. Pero sin importar que nos vaya a tocar mañana (ojalá que no) o en 35 años, lo importante es no dejar de intentarlo. Seguir apañándonos con la vida por lo que queremos y, espero, pensando también en lo que vamos a dejarle a los demás. Algo vamos a dejar, entonces trabajemos para que sea algo valioso y que inspire.

Seguir apañándonos con la vida por lo que queremos...

Hoy estuve pensando en la muerte. Luego de ello, fui a correr, a dedicarme a mi rutina diaria y terminé escribiendo este artículo.

¿Qué vas a hacer vos al respecto en la próxima hora luego de leerme o escuchar esta reflexión en mi podcast? ¿Y mañana?

¡Agendá un espacio en tu día a día para reflexionar en ello y para vivir con alegría y agradecimiento!

Acá en estos links podrás escuchar este artículo en mi podcast, revisar y adquirir mis publicaciones y suscribirte a mi boletín semanal con reflexiones sobre liderazgo y desarrollo profesional. Un gran abrazo, estoy para servirte.

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